La guerra del streaming

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Twitter ha adquirido esta semana, o al menos así se ha hecho público, la compañía Periscope, una la App para smartphones especializada en la retransmisión en vídeo; una compra que se suma a la inclusión de Vine en su sistema para compartir vídeos de pocos segundos. Este, sin embargo, ha supuesto un paso más de las grandes compañías para hacerse con su particular servicio de streaming. Pero, ¿para qué Twitter, Facebook, Apple o Google andan tan interesados en este tipo de servicio?

El contenido y la forma de transmitirlo se ha convertido en el rey; en el gran dominador y en fuente de ingresos para las principales empresas tecnológicas. Nadie quiere quedarse atrás y el vídeo pisa fuerte entre las nuevas generaciones. “Para qué contarlo cuando lo puedes ver o enseñar” sería la máxima reinante en la actual efervescencia de transmisión de datos.

Las fotos han quedado obsoletas. Es evidente que Apps como Instagram o los servicios de mensajería efímera como Snapchat aún tienen fuerte tirada pero el vértigo se apodera de los usuarios y muchos reclaman mayor dinamismo. La imagen estática no les sirve para sus propósitos y los vídeos tradicionales son demasiado “aburridos”, “antiguos”, “obsoletos”…

Ya no vale enseñarlo, hay que mostrar la vida tal y como ocurre y eso es en movimiento; y hay poder ofrecerla con la máxima inmediatez posible. Los usuarios piden a gritos compartir sus vivencias en directo o con el mínimo “delay” posible. Y ante esta necesidad, los servicios de streaming son la nueva copa dorada que todos quieren conseguir.

Hacerse con servicios de vídeo es pues el nuevo gran paso que las empresas tecnológicas punteras han emprendido. La guerra ya hace meses que ha empezado y su resolución promete ser apasionante.

De momento, la nueva adquisición de Twitter asegura que permitirá a los usuarios “ver el mundo a través de los ojos de otra persona”.

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